Dios le tengo fobia a los partos!!!
No es que le tenga miedo a tener hijos, formar una familia, ni miedo al compromiso de educarlos y esas cosas. Le tengo fobia a los partos, no a cualquier parto, solo a los partos por vía vaginal .
Mi fobia la descubrí durante el primer semestre en la Universidad, cuando en la clase de embriología nos proyectaron un video donde venian imagenes reales de partos, que si la técnica con forceps, que si el bebe viene enredado con el cordón, que si de nalgas, partos, vaginas abriendose, cabeza saliendo, luego lo que le sigue, no pues casi que me desmayo.
Afortunadamente para mi, la carrera que elegí, solo tenía el primer año con materias del tronco común de medicina, no volví a ver nunca más en alguna clase tanto sufrimiento. Bueno la clase de exodoncia y cirugía bucal estaba un tanto intensas, pero ninguna como la de embriología =(.
No puedo evitarlo, cada vez, que me entero de alguna amiga que tuvo un bebe de forma vaginal, o si veo en la television algun parto, lloro amarga y sufridamente ( obviamente por dentro, no crean que ando haciendo ridiculos por doquier, nada más aquí, que nadie me conoce y lee já).
Y para acabar de joderme tengo 3 hermanos médicos, bueno uno ya médico y los otros dos pues intentos médicos.. ok no corrijo, médicos internos (osea casi médicos pero ques que todavía nop) y para ellos hablar de un parto es como hablar del clima, es algo casual " hay hoy amaneció nublado, hoy a la paciente le meti los dedos y solo tenía 7 cm de dilatación, hay el chamaco estaba grande, si se desgarro la vagina , hay si espero que no llueva" awwg!!.
En estos días a uno de ellos le toco hacer guardia en el servicio de tococirugía (o sala de expulsión) en el hospital donde hace su internado, al llegar comenzó a describirme la técnica del parto. Mientras escuchaba cosas como haces la episiotomía, y en la contracción que sale la cabeza, y que lo agarras de tal forma, y que luego sacas los brazos, y que ahi con cuidado que si no ya valio madres y pues nimodo si se desgarra; mi vagina gritaba y se contraía, pero no de placer, no señor! y sus gritos no eran un llamado de la maternidad, eran un grito de desesperación, casi que me vuelvo diabética del susto.
Pero justo cuando pense que lo peor había terminado, se puso a hablar de la técnica de limpieza de cavidad, y para cuando dijo algo de "metes toda la mano através de la vagina y y esta entra casi asta la altura del ombligo", apesar de apretarme con todas mis fuerzas para no ponerme en evidencia, no pude evitar derramar unas lagrimitas. Lo bueno que mis hermanos pensaron que esas lagrimitas eran de bostezar por el aburrimiento.
Puff! mi honor de mujer fértil quedo intacto!!..... Dios le tengo fobia a los partos!!!